café, feria/fetival/congreso, mercado, Uncategorized

IMPORT COFFEE COMPANY (BELGRANO): vive la experiencia del café

IMG_20181114_184447233

Hace algunos años (no muchos más de 130), si te encontrabas en el centro de la ciudad y deseabas llegar al “partido” de Belgrano debías atravesar el arroyo Maldonado, cruzando algún puentecito precario, acompañado de los ecos de “la Maldonado”, una bravía española que según cuenta la leyenda arribó junto a Pedro de Mendoza y quién sabe por qué causa, fue abandonada en las márgenes de este río, sobreviviendo a los yaguaretés , a los querandíes y otras incongruencias.  Belgrano conserva aún el extraño privilegio de haber sido la Capital del País, durante un corto período de antiguas grietas que siempre se recrean como el eterno retorno de los estoicos.

Por el norte, esa Antigua Belgrano era recorrida por el arroyo Vega que traía hilos de agua desde lo que hoy es Agronomía con sus ubicuos bañados, y el Arroyo Medrano, cuya pestilencia recorría unos cuantos kilómetros desde La Matanza. Mucho antes de que se convirtiera en el barrio de los caserones de tejas y de los aljibes que eternizara Cátulo Castillo en el famoso tango. Y mucho antes de la llegada del tango, José Hernández vino a vivir al barrio, adquiriendo una casona en la que murió luego de proferir sus últimas palabras: “Buenos Aires, Buenos Aires!” Y en la que posiblemente escribiera su obra magna, el Martín Fierro.

Poco antes de su muerte, el escritor donó parte de sus tierras para favorecer a los humildes productores que no podían acceder a los costosos puestos del antiguo Mercado Modelo, un poco antes de la creación del Mercado de Abasto. Se creó así la Feria Modelo de Belgrano, una precaria toldería de lonas y tinglados que fue creciendo hasta convertirse en lo que conocemos como Mercado de Belgrano, en medio de la plaza Noruega, en la intersección de las calles Ciudad de la Paz y Amenabar.

A partir de 2017, resultado de un esfuerzo entre una cooperativa de comerciantes y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el antiguo mercado se transformó en un espacio gastronómico de varios locales y un patio de comidas, que, pese al remozado, aún conserva el secreto encanto del barrio antiguo, en congruencia con locales de comidas gourmet, de autor, verduras orgánicas, carnes y pescados, vinos y productos de una excelente calidad.

IMG_20181019_180059300

Como amantes del café de especialidad, nos adentramos en Import Coffee Company, una isla en donde descansar luego de las compras y disfrutar de uno de los mejores cafés de la ciudad. A diferencia de otros locales de la firma, en donde solo sirven el Café Illy (de tueste tipo italiano, fuerte y cenizo, buen café, excelente para bebidas con leche, pero no es de nuestra preferencia en espresso), en este caso se nos permite zambullirnos en el universo de los cafés tostados (con un tostado más adecuado a nuestro gusto) por Preto, que verdaderamente marcan la diferencia. De las muchas veces que fuimos, hemos probado variedades de Uganda (en Chemex y V60 es la gloria), Brasil (rico y equilibrado) y Colombia (buen dulzor, ácido y chocolatoso), en excelentes espressos, de los mejores capuccinos que hemos probado (cremoso, dulce y bien ejecutado) y también filtrados realizados por la mano siempre eficiente de su barista Gabriel (ganador de premios y excelente en su trato y predisposición). Con su humildad enseña, guía y ofrece incansables charlas sobre el maravilloso mundo del café. Barista de verdad y no de mote.

IMG_20190216_110822278IMG_20190216_104436346IMG_20181215_123635298IMG_20181029_215939494IMG_20181019_182122985

Las dimensiones del local invitan a rodear la barra, que es la verdadera estrella del lugar. Una brillante máquina “La Marzoco” preside la magia, si bien también se comercializan máquinas de espresso marca “Ascaso” para uso familiar. Si la barra no es tu lugar, hay un par de mesas rodeadas de estantes para tentarte con los diferentes cafés que podés llevar a tu casa, chocolates importados, cookies y algunas delis. Minimalismo con ambiente blanco y luces cálidas con sillas cómodas.

IMG_20190216_103442006_BURST000_COVER_TOPIMG_20181215_131450044IMG_20181215_123359827IMG_20181029_223025290

Si el café te despierta el apetito, no podrían faltar las medialunas, o los rolls de canela, alfajorcitos, cookies, scons, todo de muy buen sabor y frescura. Y si tu espíritu se alimenta de más café y querés adentrarte en las profundidades del conocimiento, se ofrecen talleres durante el año para todos los niveles, clínicas para la preparación de un buen espresso, o de los diferentes tipos de filtrados o de aproximación a las experiencias sensoriales que el café te puede brindar; siempre de la mano de especialistas calificados en el tema. Seriedad garantizada.

Import Coffee de Belgrano es el encuentro obligado, no solo para los vecinos del barrio sino para todos aquellos que disfruten de un paseo por el mercado más glamoroso de Buenos Aires o deseen culminar su rutina gastronómica con el mejor café. Una luz en el camino, un atalaya entre tanto asfalto: vive la experiencia del café.

 

*****

Import Coffee Company – Mercado de Belgrano

Juramento 2527 (Belgrano)

CABA.

logo

café, comida internacional, pastelería, Uncategorized

RONDÓ: de Guatemala a Guatemejor

IMG-20180823-WA0040

Café de Guatemala

Guatemala es un pequeño país de 108.890 kilómetros cuadrados el cual produce uno de los mejores cafés del mundo. Allí se originan increíbles variedades, con sus distintos climas y alturas, se puede cultivar buen café en casi todas las regiones del país. Los cafés guatemaltecos ofrecen una taza limpia, con un buen cuerpo y con diversos grados de acidez.

El café fue introducido en la región por los Jesuitas en el siglo XVIII e inmigrantes alemanes ayudaron a su desarrollo hacia mediados del siglo XIX.

Según Anacafé, actualmente Guatemala produce un 60% más de café que hace 30 años. Con una cosecha de 3,8 millones de sacos de 60 kilos en 2016, posicionándose en el segundo mayor productor de América Central. Hay más de 125.000 productores de café guatemaltecos distribuidos en 20 departamentos, con un total de 305.000 hectáreas de fincas cafeteras. El 30% de la población está dedicada a la industria del café.

Hay 8 regiones diferentes de cultivo, con más de 300 microclimas (aportados por volcanes, lagos, océanos, lluvias, etc.). Las precipitaciones varían de 800 a 5.000 mm/año, pero todo el país tiene una estación de lluvias bien definida. Además, una cadena de 34 volcanes recorre el país, paralela al Pacífico.

La altitud varía entre 1,300 y 2,000 m.s.n.m.

Regiones

Acatenango 

Situado en el sur, el café de Acatenango es conocido por su fragante aroma, cuerpo balanceado y un final limpio y persistente. Se cultiva bajo sombra en 1.300 a 2.000 m., y se beneficia de un suelo volcánico, arenoso y rico en minerales y una precipitación anual de 1.800 a 2.000 mm. La cosecha dura de diciembre a marzo.

Antigua

Antigua, que se encuentra cerca de Acatenango, es conocida por su café dulce, aromático y balanceado. Notas chocolatosas y de caramelo. Está rodeado por tres volcanes: Fuego, Agua y Acatenango, que generan un suelo nutritivo y que retiene humedad. Esto ayuda a compensar la baja precipitación de la región (800-1.200 mm. por año). Las fincas suelen tener entre 1.500 y 1.700 m., y la cosecha es de febrero a marzo.

Atitlán

El café de aquí es conocido por su cuerpo, aroma y acidez cítrica. Se cultiva en las montañas que rodean el lago de Atitlán, entre 1,500 y 2,000 m. El lago crea vientos fríos y suelo húmedo, mientras que la región tiene 1.600 a 2.000 mm. de lluvia al año. La cosecha es de diciembre a marzo.

Cobán

Un poco al norte del centro de Guatemala, está Cobán, un área marcada por intensas lluvias. Con 3.000 a 4.000 mm. de lluvia al año, secar el café es un desafío y muchos productores optan por utilizar secadoras mecánicas. El café, que se cultiva de 1.300 a 1.500 m., por lo general tiene distintas notas de fruta fresca, un cuerpo bien balanceado y un aroma agradable. La temporada de cosecha es de diciembre a marzo.

Fraijanes 

El café de Fraijanes es conocido por su acidez brillante y persistente y su cuerpo bien definido. El volcán más activo de Guatemala, el volcán Pacaya, crea un suelo rico en minerales, y la región tiene de 1,200 a 1,800 mm. de lluvia cada año. El café se cultiva entre 1.400 y 1.800 m., con un período de cosecha de diciembre a febrero.

Huehuetenango

Huehue, también conocido como Huehuetenango, produce cafés con una acidez intensa, un gran cuerpo y notas vinosas. Está en la frontera con México, y es una de las regiones cafeteras más nuevas, dominada por pequeños productores. El café prospera de 1.500 a 2.000 m., y hay precipitaciones entre 1.200 y 1.600 mm. cada año. La cosecha es un poco más tarde en las tierras altas de Huehue, que dura de enero a abril.

Nuevo Oriente

El café Nuevo Oriente tiende a ser bien equilibrado, con cuerpo y con notas a chocolate. Esta área se encuentra en la frontera con Honduras y El Salvador, y el clima local se ve afectado por el Océano Atlántico. Es una región nublada y montañosa con una distribución equitativa de lluvia (de 1.600 a 2.000 mm. por año). El café se cultiva entre 1.300 y 1.700 m.s.n.m. y la cosecha es de diciembre a marzo.

San Marcos

Esta región cuenta con café con delicadas notas florales, acidez pronunciada y buen cuerpo. Tiene la precipitación más alta en todo el país, con 3.000 a 5.000 mm. cada año. Las lluvias estacionales llegan antes que en otras áreas del país, causando cosechas más tempranas. Las fincas se ubican entre 1.300 a 1.800 m.

guat

Es cierto que los cafés con grandes altitudes tienden a tener mejores perfiles de sabor. Una gran altitud indica que el café crece más lento y se vuelve más denso, y la densidad tiene mucha relación con la calidad. Más del 90% del café de Guatemala se produce a 1.300 m. sobre el nivel del mar o a mayores alturas.

La sombra ayuda a regular la intensidad de la luz solar, por ende, modera el ritmo que las plantas de café absorben los rayos solares, esto ralentiza la fotosíntesis y respiración permitiendo la maduración lenta del café. De esta forma se complejizan sus azúcares. También tiene un efecto positivo en el perfil en taza específicamente con relación a la acidez y el cuerpo.

Los cafés de Guatemala cuentan con un gran apoyo por parte de la Asociación Nacional Guatemalteca de Café (Anacafé). Anacafé brinda diferentes servicios como Analab (un laboratorio de suelos, hojas y agua), laboratorio de catación, escuela de café, asistencia técnica y comercialización nacional e internacional. Las regiones cafetaleras han sido asignadas con asesores, de modo que los productores se pueden dirigir a ellos para obtener información y retroalimentación de su producción y técnicas de beneficiado. En un país en donde la mayoría son pequeños productores con un ingreso limitado, este apoyo es fundamental.

Métodos de Producción en Guatemala

Como en gran parte de América Central, el tamaño promedio de las fincas es relativamente pequeño, y predomina la recolección manual, especialmente entre los agricultores de especialidad.

Según Anacafé, el 98% del café de Guatemala se cultiva en sombra. El café de sombra está asociado con una serie de beneficios que van desde el aumento de la biodiversidad y, en consecuencia, una tierra más sana para una maduración más lenta de las cerezas de café que lleva a granos más densos y sabores más complejos.

Variedades de Cafés

En cuanto al café, el 20% del café cultivado es resistente a la roya, como el Sarchimor y Catimor.

Variedades tradicionales de Guatemala: Bourbon, Caturra, Catuai, Pache y Typica (en orden de preferencia).

Variedades introducidas más recientemente: Geisha, Pacamara, Maragogype y Maracaturra.

Existe una tendencia reciente hacia el Robusta de proceso húmedo en regiones de baja altitud, aunque todavía representa menos del 2% del cultivo del país.

Métodos de Procesamiento en Guatemala

El 98% del café guatemalteco es Arábica lavado.

El proceso Honey y natural son raros en Guatemala, pero crecen en popularidad.

La mayoría de las regiones secan su café al sol. Sin embargo, Cobán tiene niveles de humedad mucho más altos y por lo tanto seca de forma mecánica su café para protegerlo de la fermentación. En Huehue, Nuevo Oriente y San Marcos, se encuentra una combinación de ambos métodos de secado.

IMG_20180718_164732174

¿Dónde podemos degustar el café de Guatemala?

Hay varios lugares que disponen de rico café guatemalteco, pero nosotros recomendamos uno en especial por sus aires especiales: Rondó (Rondddó). Y esta cafetería es especial en primer lugar por la calidez de la gente que lo atiende, con buena predisposición y servicio, y con ganas de explicar y hablar de café. También lo es por su ambientación novedosa, minimalista con sus blancas paredes y sus vivos detalles en negro, distintas texturas que acarician los sentidos. Con su decoración de azulejos hexagonales en modernas disposiciones, que dan cierto grado de sofisticación, y por qué no, alma al lugar.

IMG_20180718_161028280IMG_20180718_161030426IMG_20180718_164736803

La cafetería, que abrió hace escasos meses, está, como ya dijimos, ambientada en un minimalismo sutil y blanquecino, tiene una forma de L, con una barra central donde se atiende a los clientes y una lateral en donde se dispensan comidas y jugos (ambas elegantemente revestidas por los mosaicos hexagonales). La luz es delicada e intensa a la vez, en paredes altas y cuidadas. Disponen de una barra con banquillos altos y cómodos mirando hacia el ventanal que acaricia la calle (escena de la lluvia una de las veces que fuimos). También cuenta con 7 mesas en madera natural y caño para dos personas y alguna para 4 (varias mesas forman una columna vertebral con una de las paredes donde un cómodo sillón continuo con almohadones a tono recorre el contorno), con sillas blancas muy cómodas. Buena disposición y con un sonido ambiental relajado.

IMG_20180811_103121156IMG_20180811_103124268_BURST001IMG_20180811_103129135

El estilo le da un cambio de aire a las cafeterías de especialidad, pues es de inspiración de las recientres cafeterías surgidas en Asia u Oceanía, simples y funcionales, pero siempre ponderando al café.

¿Qué pedir?

A pesar de ser una cafetería tiene menús de desayunos, almuerzos y meriendas varias y muy completos. Para los primeros hay croissant, scones saborizados, yogures tuneados, budines, budines FIT, tostadas, tortas variadas (la de carrot cake muy buena), huevos revueltos, muffins, cookies, etc. Y cuentan con alternativas veganas y saludables. Todo con mucha pinta y sumamente cuidado en detalle, dispuesto en una heladera exhibidora insertada entre las dos barras. También hay opciones contundentes de comidas para almuerzos o a la hora del hambre. Sándwiches, ensaladas varias, tartas, tostones a todo trapo, etc. (resaltando el cuidado y la calidad de los productos).

Para a acompañar: aguas, jugos, exprimidos y limonadas.

¿Cómo pedir?

Se puede hacer el pedido en la caja tras la barra principal y te lo llevan a la mesa o sentarse donde elijas y te toman el pedido. El tiempo de espera es muy adecuado.

¿¡Y el café!?

Espressos, lungos, macchiatos, flat white, capuccinos, lattes, americanos, mocaccinos, son toda la carta de café de especialidad (las versiones con leche pueden elegirse también con leche de almendras).

El café con el que cuentan es uno de Guatemala de la región de Antigua, variedad Bourbon, de beneficio lavado, cultivado a 1800m. de altura de la finca San Sebastián, tostado por Puerto Blest.

finca

Finca San Sebastián, Antigua, Guatemala. De aquí sale el café que estás tomando.

 

Lo probamos en espresso, es un café muy equilibrado, con aroma algo cítrico y dulzón, con una acidez justa, con notas cítricas y dejo chocolatoso, gran retrogusto, de cuerpo medio. Para empezar un gran café versátil y rico.

IMG_20180718_160952198

Lo probamos en capuccino, con una gran crema, sedoso, de buen cuerpo, dulce, muy bien elaborado. Excelente.

Las preparaciones de café vienen acompañadas acertadamente con un agua levemente alimonada.

Quizás pronto se venga la barra de filtrados, eso esperamos ¡y por más orígenes de café!

IMG_20180811_102707572

¿Precios, atención?

Los precios son los que se manejan normalmente en este tipo de cafeterías. La atención como anticipamos fue excelente las veces que visitamos el lugar, con grandes charlas cafeteras con su dueño y con una de sus grandes baristas (Verina). Es muy bueno para el cliente, que le expliquen, que lo asesoren, que lo mimen, y para nosotros charlar sobre café es enriquecedor.

IMG_20180811_110442620IMG_20180718_164740982

¿?

Para cerrar, Rondó es más que recomendable. Seguramente irá encontrando su camino, su estilo propio y sus distintos perfiles de cafés. No es una cafetería estática y resalta gente de empuje y con ganas. Es un lugar óptimo para aprender sobre café, está todo a la vista (incluso su Simonelli Aurelia II). Parece adaptada a sus clientes, y esperemos que esto retroalimente y sus clientes adquieran la fascinación por el café correctamente preparado.

La experiencia del conjunto es gratificante, en servicio, ambiente, calidez y sobre todo excelente café, en este caso de Guatemala (o Guatmejor).

 

(fuente: PDG español).

 

*****

Rondó

Uruguay 1048 (Recoleta)

CABA.

logo

café

ROOT COFFEE HOUSE, la curvatura del café.

IMG_20180322_182652139

La semilla se sembró hace solo 2 semanas. Plantado el cafeto asoma la plántula, un brote se estira dejando atrás la tierra, abrazando el cálido terruño que eligió un otoño de Buenos Aires que recién inicia. Aquí no hay fotosíntesis, a través de sus conductos solo fluye café: cold brew que baja de algún deshielo, espressos de cuerpo portentoso, capuccinos con copos de cielo. Todo transita sobre el pasaje curvo Santos Discépolo, tan escondido como apacible.

La planta en cuestión se llama Root, y claro que, hecha sus primeras raíces sobre el café de especialidad, sobre una Buenos Aires que busca el café absoluto.

En esta peculiar búsqueda, donde los brotes cada vez se diseminan más y nosotros no damos abasto en cosecharlos, en un día que el sol iluminaba de lleno a una lluvia que nos acariciaba algunas canas, llegamos a la puerta de este nuevo bastión del café de calidad.

Fachada típica, concepto minimalista como por dentro, con ventanales grandes que dejan vislumbrar la curvatura del paisaje allí afuera. Un adentro amplio, alto, con ladrillos bruscos que apaciguan lo rústico, con algunas paredes y la barra impregnadas de negro. Se abre en una especie de loft con una mínima selva de lámparas que cuelgan y se dejan arrullar por una suave brisa desde la puerta, descargando su luz sobre 7 mesas redondas tan blancas y sillas Tolix tan negras, más una super mesa comunitaria para que la gente se acostumbre a la gente. También hay lugar para una lejana estantería con libros cafeteriles y novelas gráficas para inspeccionar. La barra es amplia con 4 sillas cómodas para poder admirarla. Una cafetera La Marzocco hace su gracia y la secundan varios molinillos, cafeteras de filtrados varios y cosillas dulces de todo tipo para acompañar al actor principal.

IMG_20180322_172703714

Buen ambiente, aires de tranquilidad y ostracismo suave, música armoniosa y presente como el hermoso aroma a café.

En las paredes tras la barra se enciende el menú, porque literalmente un proyector que cuelga sutilmente del techo nos indica qué podemos tomar y comer (hasta en inglés de ser necesario).

IMG-20180323-WA0014

Nos atendieron muy amablemente en la barra y luego nos sirvieron el café en la mesa que elegimos. Por suerte el barista nos informó que dentro de los orígenes que ofrecían: blend de la casa (Bolivia 60%, Colombia 30% y Brasil 10%) y su Etiopía (Guji de 1850 m. de altura, tostado por Café Registrado) también contaban con un poco de Ruanda cortesía de un amigo que lo trajo de Alemania. Ni lo dudamos: dos espressos Ruanda por favor.

Además de los distintos cafés tradicionales típicos de especialidad, hay batidos, exprimidos, lattes fríos, filtrados en V60 y la turbulenta Aeropress.

Para comer ofrecían budines varios, croissant, entre otras comidas dulces, pan de queso, tostados, y unos llamativos Stroopwafel (waffle de origen holandés, con caramelo y especias o su versión vernácula con nutela) que obviamente elegimos para probar (el original es de especias). Este doble barquillo redondo como un waffle más blando, muy rico, suave y especiado, marida muy bien con cafés poderosos.

 

El Ruanda (lavado, 1600 m.), fue uno de los mejores espressos que hemos probado, sin dudas. El carácter típico de los cafés africanos, con mucho cuerpo, intenso, aroma a maderas, caña, azucarado, almendra, chocolate. En boca se presentó dulce, de acidez suave pero marcada, amaderado, frutos secos, afrutado y picoso. Una bomba excelente que esperemos alguna vez poder volver a degustar. Correctamente preparado.

IMG_20180322_170359095

 

El lugar es muy acogedor, tranquilo, alejado de las vorágines ajenas y propias, en pleno lugar céntrico, con una atención personalizada en donde explican con amabilidad a cualquier preguntador inquisidor como nosotros que amamos el café. Una experiencia que nos invita a volver y volver.

IMG_20180322_164944047

Root es un café casi oculto, claramente hay que descubrirlo, pues recién brota con todo y sus aromas, y por supuesto, ya echó raíces.

 

*****

ROOT Coffee House

Pasaje Santos Discépolo 1830 (San Nicolás)

CABA.

logo

café, Uncategorized

CIGALÓ, Specialty Coffee. Barrios de pie

 

IMG_20180311_114012360

Hubo una vez una autopista que no fue. Cientos de casas expropiadas, algunas demolidas. La tristeza de un barrio partido al medio por la absurda conjunción entre la megalomanía y la burocracia. Muchos años después a alguien se le ocurrió rescatar los restos de la vergüenza y comenzar a renovar ese sector de la ciudad en donde Villa Urquiza camina hacia Belgrano en una galería de casas bajas y veredas decoradas con diferentes especies de árboles. Y justo en una esquina, como en la mayoría de los tangos, se erige el bar en donde el barrio se detiene alrededor de un pocillo de café. Solo que el acostumbrado cafetín, en este caso, cambió la sordidez de las baldosas percudidas y la vidriera triste que recibe el resoplo del malevo traicionado, por una imponente estructura de vidrio y cemento en donde el sol de la mañana se entrecruza con las paredes blancas y las hojas siempre verdes de las plantas.

Cigaló apostó al barrio, transformando el insulso cafecito sin pretensiones en un auténtico templo en donde el café es un objeto para adorar, entre los agradecidos habitantes de un barrio que vuelve. Con una estética renovadora, en donde todo parece vincularse, observamos un afuera que apenas se diferencia del adentro. Los vidrios enormes configuran un sitio de unión, en lugar de separar. El salón está repartido entre un abajo y un arriba, entrepiso que se extiende sin dejar de pertenecer al todo. Al igual que la barra, centro de lugar y punto de encuentro de todos los focos de la mirada. Un loft integrando la calle con las columnas.

El amplio pizarrón nos muestra las diferentes variantes de lo que se ofrece. En el área cafetería, las opciones de espresso y los cold brew. Los filtrados con casi todos los métodos más comunes y una inusual variedad de tés y bebidas frías. A la hora de comer, hay opciones de ensaladas y sándwiches fríos y tostados, con carne o veggies. Amplia bollería fabricada in situ.

IMG_20180311_114019334IMG_20180311_114016636IMG-20180311-WA0014

Pedimos un espresso, un cappuccino, un machiato acompañado por croissant, pan de chocolate y pan de queso. El sistema de expendio es por ticket y tienen un inteligente sistema de información para los que recién se aproximan al mundo del café de especialidad: te muestran una tacita igual a la que vas a recibir en tu pedido. Sin sorpresas posteriores para los que se quejan de que es corto o piden que le llenen el pocillo.

IMG-20180311-WA0010

Ese día ofrecían un blend propio: 50% El Salvador y el resto (no dijeron el porcentaje) repartido entre dos varietales de Etiopía. En taza presentaba una buena crema, dorada y persistente. El aroma predominante era a madera y frutos. Llama la atención la sensación aterciopelada en boca, algo dulce, predominando la acidez en una etapa posterior, recordando frutos frescos, para dejar lugar a un amargor suave y persistente. Buen cuerpo. Buen blend.

Las variantes con leche que probamos, el machiatto y el cappuccino, ejecutadas adecuadamente con las características del café. Una buena extracción y en la proporción justa. Arte latte simpático.

La pastelería se destaca por su elaboración. Buenos ingredientes y de calidad hacen la diferencia a la hora de comparar. El pan de queso (en realidad era un chipa) fue uno de los más ricos que probamos: en donde el queso estaba presente y no era una sutileza como en muchos otros lugares.

La atención es muy cordial. Se preocupan por brindarte información acerca de lo que pedís. El barista está a mano y sabe muy bien su profesión. Se guarda algunos secretitos cuando el cliente es algo preguntón como nosotros, pero es comprensible a la hora de tener que atender a mucha gente. Facturan y aceptan tarjetas de crédito.

IMG_20180311_114027830

En definitiva, Cigaló apostó al barrio y ganó. Hace muy poco tiempo que están, pero se les augura una buena permanencia en el difícil propósito de llevar el buen café a los barrios.

 

****

Cigaló Specialty Coffee

Holmberg 2004 (Villa Urquiza)

CABA.

logo

café, Uncategorized

BILBO CAFÉ: En busca del anillo.

 

Atardecer. Las casonas del barrio de Caballito están lejos de ser los pintorescos agujeros Hobbit que soñara J.J. Tolkien, con sus tranquilos habitantes y la siempre verde pastura de la Comarca. Sin embargo, aquí, en la esquina de Beláustegui y Nicolás Repetto se encuentra Bilbo, una cafetería con grandes ventanales, ambientada en color celeste y blanco con unas cuantas kokedamas decorando las mesas y mostrador.  La amabilidad del camarero nos alentó a esperar en la vereda hasta que se desocupara una mesa, lo cual ocurrió algunos minutos después. Ahí fue que nos enteramos de que existía un sótano, que lejos de ser el confortable montículo Hobbit, con ventanales y calidez, no era más que un sótano bien ambientado, con algunos sillones, sillas y mesas de diferente origen (un tanto bullicioso).

 IMG_20180302_204220961

Tanto en su página de Facebook como en la carta se aprecia una marcada tendencia a destacar el café de especialidad, con gran detalle sobre las variedades y origen del café que sirven (blend de Colombia, origen: Huila). Una megalomanía que muy pronto se derrumba.

 IMG-20180305-WA0021

De la extensa carta, con opciones de desayunos y meriendas, sandwichería, bollería para todos los gustos, elegimos un espresso, un cappuccino, un tostado de jamón y queso y un scon de queso provolone y tomillo. El camarero nos pregunta cómo queremos el espresso (como si hubiera muchas formas de prepararlo, atendiendo a que se decían un café de especialidad) y luego de un tiempo prudencial nos alcanzaron el pedido.

Decepción es una palabra que no alcanza a definir el momento. Todos llegamos al lugar, convencidos de que ya no tendríamos que ir al microcentro o a Palermo para saborear un buen café. Al fin el barrio traía una cafetería de la tercera ola.

El café: se sabe que un correcto espresso debe tener una temperatura tomable, una crema (la espuma que se forma al salir de la máquina) dorada y persistente y las características dependientes del origen o el blend que se esté presentando. En este caso, la crema era un pequeño aro alrededor del brebaje (¿el anillo de Bilbo?), rápidamente evanescente. En cuanto el aroma, si bien era muy leve podían distinguirse algunas notas. En boca daba un sabor levemente acido no astringente y un pequeño sabor amargo que se iba enseguida sin retrogusto en absoluto. El cuerpo del café era muy liviano, como si no se hubiera respetado los mínimos 7 gramos que necesita el espresso. En fin, un café muy plano, no tanto por el café en sí mismo sino por errores en la extracción. Algo imperdonable en una cafetería de especialidad.

 IMG-20180305-WA0028

El cappuccino: lejos de respetar la proporción del tercio, era un muy buen café con leche aunque el nombre de cappuccino le quedaba algo holgado.

Scon: de buen tamaño aunque plano (como el café) como una galleta. El provolone apenas se dibujaba entre el tomillo y le faltaba un poco de humedad a la masa.

 

El tostado: fue lo mejor. Un pan tipo árabe con jamón y queso de buena calidad. Como debe ser.

En resumen, un buen lugar pero no nos dio una buena experiencia. Tal vez, Bilbo ese día se hubiera escapado con sus amigos enanos a buscar el anillo. Puede pasar que se haya tenido un mal día, el barista no concurrió o se desbordaron de trabajo.

Si no sos exigente con el café es un lugar agradable como para el té de amigas o un almuerzo sencillo sin salir del barrio. Si buscas una cafetería de especialidad te recomendaría que hagas tu propia experiencia para darle una segunda oportunidad. Nosotros iremos a otra Comarca.

 

**

Bilbo Café

Dr. Luis Belásutegui 802 (Villa Crespo)

CABA.

logo

café, Uncategorized

NEGRO CUEVA DE CAFÉ: el señor café.

IMG-20180223-WA0011

 

Ahí viene. Invade casi, llega, al fin, el aroma… café. ¡Un señor café! Por allí hay otro. ¿Qué es esto? Scones recién horneados, alguna bollería que ataca las narinas, nos sentimos perfumados. Y luego, aquél otro, no nos deja descansar, un embelesador limón que lo dice todo… eso es un budín, aunque no lo veamos…

Hablar de Negro Cueva de Café es sentir todo lo anterior y mucho más, es café, es uno de los bares pioneros en los granos de especialidad y con un concepto arraigado. Cuando lo conocimos, este mismo local de Suipacha, era el primero y pronto abrirían otro y otros… Ya son 4 sucursales en casi 3 años. Fuimos a tres y la experiencia es siempre buena (confesamos que la primera vez que nos acercamos no podíamos creer que exista un lugar donde hacían del café un culto, maravilloso). Hoy una parada obligada de oficinistas y amantes del café.

IMG_20180222_152312310

Entrar a Negro es casi como estar en un bar neoyorkino setentoso, en blanco y negro, donde en las paredes se ven referencias al café, como altares. La entrada es una gran mampara característica, vidriada, formada por pequeños rectángulos de colores que dejan tenuemente pasar a la imaginación para ver lo que hay tras ellos.

Una vez dentro todo combina, una gran barra con 6 sillas cómodas, otras varias mesas para 2, 3 y las que se formen (delicadamente nos armaron una para 4). Todo en madera tipo haya con sillas Tolix negras. Algún ladrillo a la vista estilo industrial que tan de moda está ahora. Hay una escalera que da a los baños. Hay algunas estanterías con productos para el café (cafeteras de filtro, vasos, algunos tés, filtros, etc.) y granos a la venta (blend propio y de orígenes de Puerto Blest).

IMG_20180222_152318466

Detrás de la barra la magia está dominada por una cafetera Simonelli blanca (bellísima) y rodeándola todos los implementos del barista. Arriba de ellos un cartel con los precios en letras blancas con fondo negro obviamente. Y abajo nuevamente baristas piolas. Esta vez estaba Cannan Darpino (un barista que se ha codeado con los primeros lugares de algunos concursos de la profesión: Exigí Buen Café, por ejemplo) que siempre prepara excelentes cafés y siempre esta con una sonrisa (muy difícil de conseguir en estos tiempos). Todos los baristas son profesionales y siempre que fuimos están a disposición ante cualquier consulta.

 

IMG_20180222_152309246

Te atienden en la mesa o en la barra, También hay take away y tarjetas.

En cuanto al producto, el café y su preparación siempre es excepcional. Hay espressos, capuccinos, lattes, Cold Brew, Flat White, caramel, tés, coctelería con café, etc. En la carta podés encontrar ofertas fijas de desayunos y almuerzos, croissants, tostadas, scones, budines, pan de queso, mini tortas, cuadrados dulces, etc. Hay exprimidos, jugos, limonadas, yogures naturales. Hay tartas, ensaladas y sándwiches que están muy buenos, vienen en baguettines con alguna ensalada de turno y limonada. Los precios son moderados y muy bien para comer al paso y tomar un rico café. Calidad de productos nunca falta.

IMG-20180223-WA0007

Tienen todo tipo de filtrados, uno puede experimentar con Chemex, Prensa Francesa, V60, Aeropress, Sifón Chino. Permítanse probar, cada filtrado es un mundo y otro mundo es un espresso (olvídense del americano quemado de las viejas cafeterías).

Nos pedimos espressos, de origen Nicaragua, muy equilibrado y aromático (generalmente tienen un blend de la casa). La crema se sostenía bien y duraba, la temperatura era justa. El olor con un amaderado embriagador. La acidez no dominaba, era algo picoso y muy balanceado. Muy buen café.

taza negro

En definitiva, estamos ante uno de los grandes fenómenos de las cafeterías de especialidad de la Argentina, con un gran crecimiento, predilecto de los freaks del café y de cualquier amante del oro negro y de las grandes sensaciones. Un ambiente rico y agradable, en donde la música sutil siempre abraza al igual que los aromas.

… y estamos en Nueva York, con ese olor que invade, Negro, es café (aunque si lo veamos).

 

*****

Negro Cueva de Café

Suipacha 637 (microcentro) y sucursales.

CABA.

logo

café, Uncategorized

SHOUT Café & Espresso Bar (Una reseña parcial).

 

IMG-20180223-WA0004

Nos recomendaron este lugar en Maipú al 979, pero fuimos por la tarde, así que solo podemos reseñar la cafetería de especialidad. En una próxima entrada habremos de comentar la experiencia como restaurant.

 Impacta desde el comienzo la ambientación. Ha sido una casona que luego de una elegante restauración nos permite disfrutar de 3 niveles solo en la planta baja (hay otros niveles superiores y una terraza pero no accedimos en esta vez). Antes de solicitar tu orden (acá no hay mozos que te tomen el pedido) vas a observar un enorme mostrador reciclado de madera en donde se destaca un exhibidor con las ofertas en pastelería (Cookies, budines, croissants y muffins). Del otro lado del mostrador se avizora una hermosa máquina espresso de leva manual Rancilio, donde preparan el café Illy, protagonista de nuestra experiencia. En la pared opuesta vas a poder elegir las diferentes opciones de café por sobre unas mesas y sillas altas, tanto calientes (espressos, lattes y capuccinos), como los solicitados cold brew “tuneados”(café fríos de extracción prolongada), creaciones del barista con ingeniosos nombres tales como Cocoliche (en base a leche de coco y cabuta funky syrup), Superhijitus (café, jarabe oriental, tónica y piel de pomelo), Julepe (al que se le agrega cilantro, agave, jarabe de pimienta negra y jugo de pomelo), Arribeños (con fernet, café y ginger beer), y para los que prefieren el té también hay ofertas: Milonga (té blanco, pomelo), Girondo (con té verde y jugo de lima) y el Guevara (con hibiscus y jugo de naranja). ¡Toda una coctelería!

IMG-20180223-WA0006

Si pensas que con esos nombres te van a matar con los precios, estás equivocado. No llegan a los 100 pesos, lo mismo que el espresso a 45 que es un precio más que accesible. Si ya pediste tu orden, podés quedarte a tomarla en ese salón, o pasar a través de una puerta corrediza al siguiente, mucho más íntimo con pisos de parquet de madera clara y asientos mucho más cómodos. Un poco más atrás hay otro salón con una barra que a esa hora estaba vacío, pero se podía observar que por la noche también funciona. Ofrecen servicio para llevar o “take away” además y aceptan tarjetas.

 Mientras esperás, podés ir viendo en la carta las otras opciones de desayunos y meriendas (porteño, light y americano), tostados y algunas promo para consumir en el salón o llevar a otro sitio. Todo a precios más que asequibles.

 Pedimos un espresso y dos tragos “Cocoliche” más una porción generosa de budín de limón que estaba demasiado rico y con la humedad justa.

IMG_20180222_163730711

Todos saben que el café Illy es de excelente calidad (esperabamos que el barista nos dijera cómo se conformaba el blend o de qué origen era el grano que nos ofrecieron, pero él tampoco lo sabía). La extracción estaba correcta en temperatura y cantidad aunque la espuma podría haber estado un poco más cremosa y persistente. El aroma discretamente ahumado y algo achocolatado invitaba a probarlo de inmediato. Una nota algo dulce al comienzo se transforma en un sabor predominantemente amargo que muy pronto pasa a tener la acidez justa que no impide la salivación. Al bajar la temperatura, el amargo le da paso a las notas más amaderadas y de frutas rojas que persiste en el retrogusto. Se sirve a la usanza italiana: en vaso de vidrio. Una buena experiencia.

 El “Cocoliche” es un verdadero logro coctelero; al comienzo se te llena la boca del frescor dulzón de la leche de coco y el jarabe, ideal para el calor. El café aparece al final como una presencia sutil que permanece hasta un tiempo después. Una bebida realmente equilibrada que no es muy común de encontrar en otros lugares de especialidad.

IMG_20180222_163709858

Otro de las curiosidades originales del lugar son los recipientes de azúcar saborizado que vas a encontrar en las mesas. Hay de avellanas y de cardamomo, ambos con un aroma exquisito. Aunque no le pongan azúcar al café (como se debería) destápenlos y déjense acariciar por esos aromas.

IMG_20180222_171617720

En resumen, Shout tiene todo lo que hace falta para ser una cafetería de la tercera ola. Al ofrecer una sola marca de café, lo limita a la hora de ofrecer las enormes variantes que te brindan otros bares de especialidad, pero lo compensan con los cold brew, la decoración, la selección de jazz como música de fondo y la posibilidad de elegir el ambiente en donde te sentís más cómodo.

 

****

 Maipú 979

Shout Café & Espresso Bar (Retiro)

CABA

logo