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ROCK AND BLUES CAFÉ: Sencillo y contundente

Los fuegos siempre son bienvenidos en cuanto a la transformación de sabores. Como una alquimia reveladora, los ahumados y la parrilla (al carbón, leña, chips de cortezas, etc.), logran modificar proteínas e internalizarse en cualquier alimento impregnándole identidad, potencia y claro que un estado de conservación superior (en el caso del ahumado).

La música, en especial el rock, también tiene la virtud y capacidad de alterar, gracias a su alquimia sensorial, conciencias y estados de ánimo, y así como la parrilla y su producto ahumado final, provocan alteraciones químicas en la gente.

En los comensales, buenos sabores, fuertes y potentes, combinados con rock clásico y sin tiempo dan como resultado una plena satisfacción en la experiencia culinaria.

Y esto sucede plenamente en un café que no es café pues Rock and Blues Café pese a su mote es un híbrido, también alquímico en su función de ofrecer poderosas hamburguesas a la leña a la par de música roquera en su breve recinto campechano, pero lleno de comodidad auditivo-gastronómica. ¿Es un bar, es una casa de hamburguesas, es un pub?

La breve carta (que es un volante conciso) ofrece además deliciosas papas rústicas, de lo mejor que se pueda encontrar en el ambiente hamburguesero, normales, tuneadas con cheddar y también cheddar y panceta (para dos). Bebidas típicas: gaseosas, tragos y cervezas varias, pero los hits del lugar son sus 5 burgers a las brasas: todas con un sabor ahumado y parrillero impresionante, único, y de sabores distintivos. Un producto muy distinto a todos los demás. Las que probamos nosotros fueron la Bacon Crush: carne, cheddar, panceta, cebollas asadas, papas crocante y alioli; la Bacon Burger: carne, chédar, panceta, cebolla y alioli, y también degustamos la Rock and Cheese, simplemente carne, cheddar y alioli, simple pero contundente y revelador. Todas de primer nivel, con gramaje y punto excelente y un sabor superior. Todas con un buen pan que acompaña perfectamente y puede ser simples o dobles (100 g cada medallón) y el combo incluye papas fritas solas o especiadas (ajo y orégano). El alioli casero es magistral. Completan el acotado plantel: la Rock and Classic con lechuga y tomate, y la Caraqueña con palta y salsa de ajo como ingredientes estrella. Para qué más, para qué embarullarse, si con estas 5 se hace mucho ruido, mucho rock and roll.

Lo precios son acordes y menores que la media, cuentan con delivery.

Con una atención buena, hay que pedir en la caja primero y luego sentarse en mesas cerveceras bajas, apreciando un decorado en madera de pallets reciclados, luces pendiendo de cuerdas, guitarras pegadas a las paredes y banderas mundiales que cuelgan dando matices de color. Un pequeño espacio que es poblado por música: Nirvana, Pearl Jam, Stone Temple Pilots y el gran olor ahumado roquero que sacude el ambiente. Altamente recomendable, sencillo y contundente.

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Rock and Blues Café

Mariano Acha 2559 (Villa Urquiza)

CABA.