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SHOUT Café & Espresso Bar (Una reseña parcial).

 

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Nos recomendaron este lugar en Maipú al 979, pero fuimos por la tarde, así que solo podemos reseñar la cafetería de especialidad. En una próxima entrada habremos de comentar la experiencia como restaurant.

 Impacta desde el comienzo la ambientación. Ha sido una casona que luego de una elegante restauración nos permite disfrutar de 3 niveles solo en la planta baja (hay otros niveles superiores y una terraza pero no accedimos en esta vez). Antes de solicitar tu orden (acá no hay mozos que te tomen el pedido) vas a observar un enorme mostrador reciclado de madera en donde se destaca un exhibidor con las ofertas en pastelería (Cookies, budines, croissants y muffins). Del otro lado del mostrador se avizora una hermosa máquina espresso de leva manual Rancilio, donde preparan el café Illy, protagonista de nuestra experiencia. En la pared opuesta vas a poder elegir las diferentes opciones de café por sobre unas mesas y sillas altas, tanto calientes (espressos, lattes y capuccinos), como los solicitados cold brew “tuneados”(café fríos de extracción prolongada), creaciones del barista con ingeniosos nombres tales como Cocoliche (en base a leche de coco y cabuta funky syrup), Superhijitus (café, jarabe oriental, tónica y piel de pomelo), Julepe (al que se le agrega cilantro, agave, jarabe de pimienta negra y jugo de pomelo), Arribeños (con fernet, café y ginger beer), y para los que prefieren el té también hay ofertas: Milonga (té blanco, pomelo), Girondo (con té verde y jugo de lima) y el Guevara (con hibiscus y jugo de naranja). ¡Toda una coctelería!

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Si pensas que con esos nombres te van a matar con los precios, estás equivocado. No llegan a los 100 pesos, lo mismo que el espresso a 45 que es un precio más que accesible. Si ya pediste tu orden, podés quedarte a tomarla en ese salón, o pasar a través de una puerta corrediza al siguiente, mucho más íntimo con pisos de parquet de madera clara y asientos mucho más cómodos. Un poco más atrás hay otro salón con una barra que a esa hora estaba vacío, pero se podía observar que por la noche también funciona. Ofrecen servicio para llevar o “take away” además y aceptan tarjetas.

 Mientras esperás, podés ir viendo en la carta las otras opciones de desayunos y meriendas (porteño, light y americano), tostados y algunas promo para consumir en el salón o llevar a otro sitio. Todo a precios más que asequibles.

 Pedimos un espresso y dos tragos “Cocoliche” más una porción generosa de budín de limón que estaba demasiado rico y con la humedad justa.

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Todos saben que el café Illy es de excelente calidad (esperabamos que el barista nos dijera cómo se conformaba el blend o de qué origen era el grano que nos ofrecieron, pero él tampoco lo sabía). La extracción estaba correcta en temperatura y cantidad aunque la espuma podría haber estado un poco más cremosa y persistente. El aroma discretamente ahumado y algo achocolatado invitaba a probarlo de inmediato. Una nota algo dulce al comienzo se transforma en un sabor predominantemente amargo que muy pronto pasa a tener la acidez justa que no impide la salivación. Al bajar la temperatura, el amargo le da paso a las notas más amaderadas y de frutas rojas que persiste en el retrogusto. Se sirve a la usanza italiana: en vaso de vidrio. Una buena experiencia.

 El “Cocoliche” es un verdadero logro coctelero; al comienzo se te llena la boca del frescor dulzón de la leche de coco y el jarabe, ideal para el calor. El café aparece al final como una presencia sutil que permanece hasta un tiempo después. Una bebida realmente equilibrada que no es muy común de encontrar en otros lugares de especialidad.

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Otro de las curiosidades originales del lugar son los recipientes de azúcar saborizado que vas a encontrar en las mesas. Hay de avellanas y de cardamomo, ambos con un aroma exquisito. Aunque no le pongan azúcar al café (como se debería) destápenlos y déjense acariciar por esos aromas.

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En resumen, Shout tiene todo lo que hace falta para ser una cafetería de la tercera ola. Al ofrecer una sola marca de café, lo limita a la hora de ofrecer las enormes variantes que te brindan otros bares de especialidad, pero lo compensan con los cold brew, la decoración, la selección de jazz como música de fondo y la posibilidad de elegir el ambiente en donde te sentís más cómodo.

 

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 Maipú 979

Shout Café & Espresso Bar (Retiro)

CABA

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